viernes, octubre 14, 2005

Yoga

Ayer fui a mi primera clase de yoga, era algo que queria hacer desde hacia un tiempo, sobre todo con dos objetivos: la relajación y la forma física.
Respecto a la primera descubrí que no se hizo la miel para la boca del asno y cuando llevaba 5 minutos en posición...(tiene un nombre especifico en yoga pero no lo recuerdo), vamos, boca arriba, empecé a inquietarme porque tardabamos mucho en ir pasando de un miembro del cuerpo a otro, y yo creia que se podia aprovechar más el tiempo, no seré una persona relajada en toda mi vida,... aunque seré práctica y eficiente, que yo lo valoro mucho, aunque acabe estressada.
Respecto al segundo de mis motivos descubrí que los años no pasan en balde y que ya no soy tan flexible como recordaba, menos mal que voy a iniciación, sino hubiese descubierto otros grados de dolor.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jaja, a mí me ocurriría lo mismo. Con decirte que mi impaciencia me hace arrastrar a mi pareja de tango en lugar de dejarme llevar por él.
Cómo somos.

Abrazo orgiástico.